Entrevista- John Moore okupalibertad

trad - John Filiss

Importante ensayista y autor de cuatro breves libros- Anarchy and Ecstasy (Anarquía y Éstasis) The Primitivist Primer (Un Primer Primitivismo), Lovebite (Bocado de Amor?) y Book of Levelling (El libro de Nivelando?)- John Moore destaca por sus observaciones sobre primitivismo como teoría social. Aunque sus libros, desgraciadamente tienen poca distribución en Norte-America, los excelentes escritos de John frecuentemente aparecen en Green Anarchist, (BCM 1715, London, WC1N 3XX, U.K.)

¿Podrías dar una definición básica del “primitivismo”?

En “ Un Primer Primitivismo” defino el primitivismo como “un término taquigráfico para una corriente radical que critica enteramente la civilización desde una perspectiva anarquista, y busca iniciar una transformación comprensiva de la vida humana”, y como “una etiqueta conveniente usada para caracterizar individuos diversos con un projecto común: la abolición de todas las relaciones de poder – ejemplo, las estructuras de control, coherción, dominación y explotación- y la creación de una forma de comunidad que excluya estas relaciones” No estoy seguro ahora de que “corriente” sea la palabra correcta. Ciertamente el primitivismo es una posición en el amplio espectrum del anarquismo. Soy, también ahora, más crítico en el uso del concepto “comunidad”. Pero al lado de estos reparos, estoy bastante sastifecho con mi formulación.

¿Cuan sastifechos estan los primitivistas en general con el término y la etiqueta de “primitivista”?

No tengo ni idea. Yo sólo puedo hablar por mí mismo. Personalmente, la encuentro muy restrictiva y estos dias intento evitar usarla siempre que sea posible, por un número de razones. Primero, es un término muy ambiguo porque – como su equivalente, civilización- tiene muchos significados, y como resulta es facilmente malinterpretado o caricaturizado. Segundo, está siempre el peligro – como se ha visto recientemente en “Fifth Estate”, por ejemplo- donde los comentaristas hóstiles puedesn darle la vuelta a tus palabras de tal manera que parezca como si tú estuvieras construyendo una ideología primitivista e iniciando un movimiento político primitivista, incluso cuando tu declaras exactamente lo contrario.

Como ahora digo exactamente, en el “Primer” me refiero a la palabra “primitivismo” como un “término taquigráfico” y una “etiqueta conveniente”, y para mí esto es lo más que puede ser. Hay un cierto idealismo flotando alrededor que convierte en culto el evitar las etiquetas, y si nosotros vivieramos en un mundo ideal tales etiquetas no tendrian sentido. Pero nosotros no vivimos en un mundo ideal (asumiendo que lo deseable es querer hacerlo!). La posición situacionista en este asunto me parece mucho más sensible. Preguntados porque consideraban necesario llamarse a sí mismos situacionestas, replicaron: En el orden existente, donde las cosas han tomado el lugar de las personas, cualquier etiqueta es comprometida… Por el momento, no obstante lo ridículo que una etiqueta pueda ser, la nuestra tiene el merito de dibujar mordazmente una linea entre la incoherencia previa y una rigurosidad nueva. Lo que al pensamiento le hacía falta sobre todo durante las últimas décadas es precisamente esta mordacidad.” El uso de etiquetas, desafortunadamente, exluye a algunas personas y cierra algunos caminos, pero rechazar el uso de etiquetas para definir posiciones nos conduce a la indefinición y confusión.- en otras palabras- exactamente a aquellas condicciones donde los reformistas pueden minar la práctica revolucionaria anarquista.

Es importante que la gente no se quede colgada de las etiquetas, pero reconocerlas por lo que son – herramientas para esclarecer- y entonces movernos a los siguientes proyectos anarquistas. En el “Primer” digo que “primitivismo” es meramente una etiqueta conveniente. Pero para mí, de todas maneras, ha perdido su conveniencia: no que ha pasado a ser inconveniente, más bien que ahora me choca más como un término disfuncional que no funcional. En un reciente artículo de Social Anarchism he intentado poner de relieve mis perspectivas actuales en primitivismo o en posiciones anti-civilización, pero intentando recuperarlas en una diferente y más explicita terminología insurrecionalista y sacando referencias. Y una que esperanzadoramente evade las restriciones y los fallos de “primitivismo”

¿Cómo podrías contrastar el primitivismo con el ambientalismo?

El ambientalismo tiene un único foco: el ambiente. Desde esta perspectiva, las críticas sociales en diversos grados son lanzadas. A menudo estas críticas son criticas parciales y no necesariamente ni anarquistas ni revolucionarias. Por el contrario, “el primitivismo” (por querer un mundo mejor) critica la civilización completamente desde un punto de vista anarquista y busca la abolición de todas las relaciones de poder. Esto es un enorme contraste. Además, igual que los izquierdistas que adoran la abtracción denominada “el proletariado”, los ambientalistas a menudo se subordinan ellos mismos a la abstración denominada “la tierra”. El nombre del grupo, Earth First! (La Tierra Primero!), ilustra este punto perfectamente. Una perspectiva como esta se mantiene aliena a un proyecto que busca el desmantelamiento de lo que yo llamo el control complejo. Los agentes históricos en la revolución de la vida cotidiana sólo pueden ser los individuos libres apasionados, apoyados firmemente en su deseo de rebelión, no alguna vaga y potencialmente totalitaria abstración tal como “la tierra”.

¿Hasta que punto sientes que el primitivismo busca una vuelta literal a modos de vida primitivos, vis-a-vis con la prolongación de cuales son los ejemplos de la vida primitiva que son simplemente herramientas para la crítica social?

Una pregunta difícil de responder. Estoy seguro que hay personas que buscan una vuelta literal a un modo de vida primitivo. No soy yo uno de ellos. De hecho, no estoy interesado en una vuelta a nada. Mi sentimiento es que el futuro que quizás emerga desde el proyecto anarquista de anti-civilización será sui generis. No estoy interesado en precedentes. Por supuesto uno puede ver premoniciones del futuro en momentos de revolución tales como la revolución española o Mayo del 1968, o en algunas formas de vida primitiva. Pero el mundo que yo imagino emergiendo en una situación anarquista de post-civilización es, pienso, bastante inimaginable, precisamente por el alcance imprecedente una abolición de las relaciones de poder.

¿Cuales piensas que són los textos primitivistas originales?

Para mí personalmente, todo empezó con ¡Against His-story, Against Leviathan! De Perlman. Cada vez que lo releo encuentro algo nuevo, él centellea con excelentes ideas. Pero esto no quiere decir que yo lo mire como una santa escritura. Tiene sus faltas y defectos, como cualquier pieza de escritura. Además, los procesos sociales han cambiado desde que fue escrito, como lo ha hecho el proyecto de una lucha contra la totalidad y por tanto como cualquier otro texto – tan inspirado como quiera que esté- no puede ser la última palabra.

Una división aparente en el primitivismo envuelve el centro de la crítica. Fredy Perlman y otros desprecian la civilización, contrastando esta con la vitalidad y la espontaniedad de las culturas primitivas. John Zerzan, de todas maneras, va más allà y critica a la cultura como tal, con sus artes constituyentes, lenguaje y números. Con el respecto para ambas ideas, ¿cuán separada ves tú esta división?

Bien, el primitivismo – si esa es una palabra util y válida en este contexto- no es un proyecto unitario, con un conjunto de ideas en “linea” Si la gente insite en utilizar la palabra, entoces puede ser más util hablar de primitivistas en vez de primitivismo como tal. Si el anarquismo contiene un espectrum de posiciones, igual hace el “primitivismo”. Marshall McLuhan –¡alguien que definitivamente no es un primitivista!- una vez dijo que sus escritos no intentaban proveer respuestas, más bien funcionar como sondeos. Y pienso que puede ser apropiado pensar en el trabajo de pensadores como Perlman y Zerzan de esta manera también. Me gusta pensar en mi trabajo como especulaciones anarquistas, a las cuales veo como sinónimo de los sondeos en el sentido del término de Mcluhan. Si nosotros pensamos en los escritores dentro de la orbita anti-civilización o los “primitivistas” en esta mirada, la división aparente a la que tú hacias referencia entonces parece ser meros cambios en el énfasis o en la perspectiva, o como propuestas lanzadas para que otros las tomen en consideración, las redefinan, revisen y actuen sobre, más que verdades absolutas.

¿En qué paises o sitios en el pundo parece que està el mayor interés por el primitivismo?

A la presente, al menos, el mayor interés parece estar en Britain y en los Estados Unidos. La colisión entre el primitivismo Anglo-Americano y el anarquismo de la Eropa continental – lo que me parece que está llegando a ser cada vez más eminente- es probable que saque algunas estrañas y bellas mutuaciones. Si el “primitivismo” agarra en otras partes del mundo, lo que saldrá puede ser incluso más fascinante.

En respuesta a un ensayo tuyo publicado en Social Anarchism, Noam Chomsky escribe, “ La idea que la escasez es una categoria social es desde luego verdad, pero no relevante para el mundo real, en mi opinión.” Y después, añade, “ No puedo perder mi tiempo discutiendo sobre cosas de la existencia humana que me parecen, sin remedio, abstractas, ahora o en futuro previsible” ¿Sientes que los esfuerzos propios de Chomsky son de alguna manera más relevantes para la existencia humana que las prespectivas del primitivismo?

Si los libros de Chomsky y la película Manufacturing Consent son indicativos de sus “esfuerzos”, entonces ciertamente no. Chomsky es basicamente un rico, una estrella de los medios de comunicación quién se dirige a las preocupaciones de los burgueses liberales americanos en tipica retórica reformistas y formatos de massas. Él está completamente fuera de contacto con las trayectorias de la práctica anarquista contemporanea, lo que dificilmente puede sorprender dado, creo, su fracaso para habitar- o situar su práctica diaria en—un medio anarquista. El comentario de Chomsky, en el punto al que haces referencia, que “ El mundo en el que vivo, y veo a mi alrededor, no tiene parecido con aquel del que Perlman escribe…” habla mucho para mi sobre su estancia. Perlman fue ejemplar en el sentido de ser un intelectual anarquista el cual habitó un medio anarquista. Perlman vivió y respiró en aquel medio, mientras que el medio natural de Chomsky parece ser los medios de comunicación, los auditorios y la academia.

Chomsky vocea una objeción bastante común al primitivismo cuando constata que “volver atrás a tal estado significará un genocidio masivo en una escala inimaginable” Para mí, al menos, es fácil ver que tales críticas estan imponiendo una constricción temporal (“ en vez de”, en este caso) en una transición que sin duda tardará generaciones en cambiar.

Tu respuesta al comentario de Chomsky me parece razonable. De todas maneras, descansa sobre la noción táctica de que la transición a una compleja situación post-civilizada o post-control puede y debe ser igualada con “ una vuelta atrás”. Puede parecer que estoy intentando evitar responder a la pregunta aquí, pero como he dicho antes, yo no estoy interesado en “vuelta atrás” para nada. Una transición desde “aquí” a “allí”o desde “ahora” a “entonces” es necesaria. Pero, para mí de todas formas, esta transición no es un retorno, sino un movimiento hacia delante que es simultaneamente una vuelta a casa. Y ese proceso es uno el cual es vivido por cada anarquista individualmente en cada momento. La “transición”, la revolución de la vida cotidiana, es un proceso en marcha. El poder es vulnerable perpetuamente porque no tiene garantias de que continuará de un momento al siguiente. Por tanto, el anarquismo espontaneo. No hay necesidad para esperar “el momento historicamente apropiado para la revolución”. Los individuos y las insurrecciones a pequeña escala pasan todo el tiempo. Cuendo ellas se combinan y coinciden, el poder es cuestionado y la revolución llega a ser posible. El asunto importante, me parece a mí, no está en especular abstractamente sobre la transición, sino sacar adelante nuestros proyectos con los cuales planificar el proceso revolucionario.

En el mismo ensayo tuyo, describes la primera jerarquía, como basad en “la subyugación de las féminas (y finalmente en la subyugación gerontocrática de los jovenes).” E incluso la mayoría del reino animal tiende a ser o bien dominantes machos o hembras. Ejemplo nuestros parentes vivos más cercanos, los bonobos, són hembras-dominantes. Incluso en la suposición de que nuestros ancestros encontraron un medio feliz donde ningún sexo se mantuviera aparte, no sería el inicio de una jerarquía que finalmente dio lugar a la civilización para haber encontrado una fuente más apropiada en su moviento afuera desde la conciencia perceptual y hacia sistemas de creencia?

Otra vez, no estoy intentando evitar contestar la pregunta, pero este tema no me interesa ya a mí. Peronalidades tales como Perlman y Zerzan han llevado a cabo un trabajo valioso en discernir el origen del poder y la jerarquía, y de ninguna manera quería despreciar su trabajo. Siento, de todas maneras, que el tema de los origenes ha llegado a ser una obsesión en algunas personas. Discernir los origenes es importante siempre que uno quiera llegar a concienciarse de la dimensión del poder que necesita ser expuesto, desafiado y abolido. Despueste de un cierto punto, sin embargo, nada más se puede decir sobre origenes. No hay duda en que algunas personas continuaran trabajando en el redifinición de nuestro conocimiento de los origenes del poder, pero para mi pensamiento este tipo de investigaciones debe ser ahora considerado periféricoal principal interés de desarrollar proyectos que fomenten ataques en el control complejo.

El primitivismo dibuja muchos de sus ideas utiles de la observación de las tribus primitivas. ¿Tú siente que entramos en dificultades especiles incluso en intentar describir sus formas de vida como comparaciones a las nuestras? Por ejemplo, yo he visto descritas las tribus primitivas como democráticas en su funcionamiento. Pero en el mundo moderno, la democracia es un término ridículo, usado por entendidos de todos los lados, que no tiene correlación directa con la libertad. Pero entre los miembros de una tribu pequeña, puede significar un impulso directo dentro de cualquier forma de toma de decisiones del grupo que afectan a la tribu como un todo.

Como correctamente sugieres, parte del problema es conceptual y terminológico. Es una realidad que diferentes lenguages producen diferentes realidades, e interpretar los pueblos primitivos con códigos hemenéuticos derivados del discurso de la civilización inevitablemente va a resultar en caracterizaciones distorsionadas de lo primitivo (por ejemplo, viendo a estos pueblos como “primitivos” con todo el peso ideológico que dichos terminos conllevan). Pero el problema va más allá de un nivel fenomenológico, pienso. El esfuerzo antropológico y arqueológico está tan profundamente implicado en los proyectos imperialistas y civilizados de dominación y explotación que yo los miro con una profunda suspicacia. Hay un alto nivel de mediatitación en tales disciplinas, por tanto algunas veces pienso que es bastante ironico que sus materiales sean apropiados para cimentar un proyecto –“el primitivismo”- el cual afirma la necesidad de cercanía.


Otro término comunmente utilizado para describir a las tribus primitivas es el igualialitarismo, que en nuestra sociedad conlleva un barniz izquierdista de desprecio y envidia, al igual que insipidez cristiana. Pero entro los primitivos esto es meramente un resultado natural de los indivividuales auto-actualizaciones fuera de las especializaciones impuestas por nuestra manera de vida artificial.

Bueno, este es otro ejemplo de imposición de categorías en “lo primitivo” que están ideologicamente cargadas. Igualitarismo es un ideal burgués porque esto meramente significa “iguales ante la ley”. Como el anarquismo quiere abolir las leyes y el contrato social sobre el cual supuestamente descansa, el igualitarismo no tiene nada que ver con el anarquismo. La abolición del poder significa maximizar las posibilidades de los individuos para auto-actualizarse ellos mismos, pero no tiene nada que ver con hacer a la gente igual o equivalente – un objetivo imposible y potencialmente totalitario, en cualquier caso. En este sentido, uno puede discernir una burda equivalencia entre anarquía primaria y la anarquía post-civilización, pero nada más.

De otro lado, ¿crees que los primitivistas tienden a presentar una versión demasiado idílica de la vida primitiva? Canibalismo, infanticidio, gerontocidio, caza-cabezas, y la tortura ritual son entre las muchas atrocidades antes vistas entre los precivilizados de cada continente, incluyendo Europa.

El mito del noble salvage es siempre una tentación para aquellos que se ven a sí mismos como primitivistas. Y es un acto reflejo de conveniente criticismo para aquesllos que son hóstiles al primitivismo. Esta es otra razón por la cual yo trato de evitar usar el término “primitivismo”, y un buen ejemplo de por qué es disfuncional –en vez de un término funcional-. Me cansa tener continuamente que golpear a traves de la espesura de los errores que vienen junto con la palabra. Y como la mayoría de gente parece pensar que el primitivismo significa un deseo de volver a una versión idílica de la vida primitiva, y este no es para nada mi proyecto, no me identifico a mí mismo en este sentido. Como resultado, no siento la necesidad de defender las prácticas de las personas no-civilizadas. Es más importante para mí desarrollar mi propia práctica. Si esto saca aquellos elementos de las vidas primitivas que yo siento que son suficientemente justificados y apropiados, entonces ese es mi interés. Pero de ninguna manera siento la necesidad de poner sobre la mesa todo el conjunto y +++++ de que rango de las diversas prácticas que son (más bien confusamente) lanzadas juntas bajo el título de “lo primitivo”

¿Desde qué partes en el aspectro político percibes la mayor hostilidad hacia el primitivismo? ¿De dónde la mayor empatía?

A la presente, anarquismo anti-civilización desafortunadamente se queda como una forma más bien marginalizada de práctica, y por tanto la hostilidad se queda limitada a ignorar su existencia. Pero, como la forma más avanzada y radical del anarquismo, la totalidad del espectro político es su enemigo. Lo que es, apropiarse del slogan individual anarquista, el enemigo de la sociedad, y como tal no puede esperar nada sino hostilidad desde el orden social dominante depués que este último llegue a estar consciente de su existencia.

Por el momento, la mayor hostilidad viene de aquellos que son conscientes de su existencia y estan en poligro inmediato por esta: por ejemplo, la variedad de clásicos, laboristas e izquierdistas anarquismo.
El anarco-izquierdismo correctamente teme que sus ideologías anticuadas estan siendo reemplazadas por el anarquismo anti-civilización en términos de sus análisis y fervor revolucionario, y esperanzadoramente pronto por sus intervenciones insurrecionistas.

¿Cuáles son algunos de vuestros proyectos próximos?

Sólo hay un proyecto en marcha: la revolucionaria y comprehensiva transformación de la vida humana en una dirección anarquista, y la auto-realización de mi individualidad en conjunción con una generalizada auto-realización a través de la destrución del poder y la construcción de una vida libre. Todo lo de mi proyecto personal está sujeto a este proyecto. Lo más cercano a mi corazón es desarrollar mis escritos de ciencia ficción. En sus formas diferentes, Hakim Bey y Alfredo Bonanno han dirigido nuestra atención a la importancia de las ontologías anarquistas. Dentro de este marco de trabajo, estoy interesado en la adopción particular de las epistemologías anarquistas. Y los discursos y prácticas del arte, me parecen a mí, tienen potencia en términos de desarrollar tales epistemologías, y de largo más posibilidades de continuar la lucha anarquista que los discurso políticos.

¿Cómo haremos un sitio mejor de este mundo?

La respuesta corta para esta pregunta es: mediante la revolución anarquista. Pero la pregunta más urgente y con la cual yo estoy inicialmente interesado, de cómo lo conseguiremos es aquella que los “primitivistas” han ignorado estudiosamente. Afortunadamente, de todas maneras, otros no. Las ideas y actuaciones de Alfredo Bonanno y los anarquistas insurecionalistas italianos me chocan como la clave aquí. Estudiando, adoptando e innovando prácticas de ataque a la vez que las lineas desarrolladas por los insurrecionalistas, al mismo tiempo que como un cruce fertilizador de nuestras ideas y actividades con las suyas, me parece la tarea más importante ahora que encara a los anarquistas anti-civilización, y la que yo intento proseguir.

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Entrevista- John Moore okupalibertad

trad - John Filiss

Importante ensayista y autor de cuatro breves libros- Anarchy and Ecstasy (Anarquía y Éstasis) The Primitivist Primer (Un Primer Primitivismo), Lovebite (Bocado de Amor?) y Book of Levelling (El libro de Nivelando?)- John Moore destaca por sus observaciones sobre primitivismo como teoría social. Aunque sus libros, desgraciadamente tienen poca distribución en Norte-America, los excelentes escritos de John frecuentemente aparecen en Green Anarchist, (BCM 1715, London, WC1N 3XX, U.K.)

¿Podrías dar una definición básica del “primitivismo”?

En “ Un Primer Primitivismo” defino el primitivismo como “un término taquigráfico para una corriente radical que critica enteramente la civilización desde una perspectiva anarquista, y busca iniciar una transformación comprensiva de la vida humana”, y como “una etiqueta conveniente usada para caracterizar individuos diversos con un projecto común: la abolición de todas las relaciones de poder – ejemplo, las estructuras de control, coherción, dominación y explotación- y la creación de una forma de comunidad que excluya estas relaciones” No estoy seguro ahora de que “corriente” sea la palabra correcta. Ciertamente el primitivismo es una posición en el amplio espectrum del anarquismo. Soy, también ahora, más crítico en el uso del concepto “comunidad”. Pero al lado de estos reparos, estoy bastante sastifecho con mi formulación.

¿Cuan sastifechos estan los primitivistas en general con el término y la etiqueta de “primitivista”?

No tengo ni idea. Yo sólo puedo hablar por mí mismo. Personalmente, la encuentro muy restrictiva y estos dias intento evitar usarla siempre que sea posible, por un número de razones. Primero, es un término muy ambiguo porque – como su equivalente, civilización- tiene muchos significados, y como resulta es facilmente malinterpretado o caricaturizado. Segundo, está siempre el peligro – como se ha visto recientemente en “Fifth Estate”, por ejemplo- donde los comentaristas hóstiles puedesn darle la vuelta a tus palabras de tal manera que parezca como si tú estuvieras construyendo una ideología primitivista e iniciando un movimiento político primitivista, incluso cuando tu declaras exactamente lo contrario.

Como ahora digo exactamente, en el “Primer” me refiero a la palabra “primitivismo” como un “término taquigráfico” y una “etiqueta conveniente”, y para mí esto es lo más que puede ser. Hay un cierto idealismo flotando alrededor que convierte en culto el evitar las etiquetas, y si nosotros vivieramos en un mundo ideal tales etiquetas no tendrian sentido. Pero nosotros no vivimos en un mundo ideal (asumiendo que lo deseable es querer hacerlo!). La posición situacionista en este asunto me parece mucho más sensible. Preguntados porque consideraban necesario llamarse a sí mismos situacionestas, replicaron: En el orden existente, donde las cosas han tomado el lugar de las personas, cualquier etiqueta es comprometida… Por el momento, no obstante lo ridículo que una etiqueta pueda ser, la nuestra tiene el merito de dibujar mordazmente una linea entre la incoherencia previa y una rigurosidad nueva. Lo que al pensamiento le hacía falta sobre todo durante las últimas décadas es precisamente esta mordacidad.” El uso de etiquetas, desafortunadamente, exluye a algunas personas y cierra algunos caminos, pero rechazar el uso de etiquetas para definir posiciones nos conduce a la indefinición y confusión.- en otras palabras- exactamente a aquellas condicciones donde los reformistas pueden minar la práctica revolucionaria anarquista.

Es importante que la gente no se quede colgada de las etiquetas, pero reconocerlas por lo que son – herramientas para esclarecer- y entonces movernos a los siguientes proyectos anarquistas. En el “Primer” digo que “primitivismo” es meramente una etiqueta conveniente. Pero para mí, de todas maneras, ha perdido su conveniencia: no que ha pasado a ser inconveniente, más bien que ahora me choca más como un término disfuncional que no funcional. En un reciente artículo de Social Anarchism he intentado poner de relieve mis perspectivas actuales en primitivismo o en posiciones anti-civilización, pero intentando recuperarlas en una diferente y más explicita terminología insurrecionalista y sacando referencias. Y una que esperanzadoramente evade las restriciones y los fallos de “primitivismo”

¿Cómo podrías contrastar el primitivismo con el ambientalismo?

El ambientalismo tiene un único foco: el ambiente. Desde esta perspectiva, las críticas sociales en diversos grados son lanzadas. A menudo estas críticas son criticas parciales y no necesariamente ni anarquistas ni revolucionarias. Por el contrario, “el primitivismo” (por querer un mundo mejor) critica la civilización completamente desde un punto de vista anarquista y busca la abolición de todas las relaciones de poder. Esto es un enorme contraste. Además, igual que los izquierdistas que adoran la abtracción denominada “el proletariado”, los ambientalistas a menudo se subordinan ellos mismos a la abstración denominada “la tierra”. El nombre del grupo, Earth First! (La Tierra Primero!), ilustra este punto perfectamente. Una perspectiva como esta se mantiene aliena a un proyecto que busca el desmantelamiento de lo que yo llamo el control complejo. Los agentes históricos en la revolución de la vida cotidiana sólo pueden ser los individuos libres apasionados, apoyados firmemente en su deseo de rebelión, no alguna vaga y potencialmente totalitaria abstración tal como “la tierra”.

¿Hasta que punto sientes que el primitivismo busca una vuelta literal a modos de vida primitivos, vis-a-vis con la prolongación de cuales son los ejemplos de la vida primitiva que son simplemente herramientas para la crítica social?

Una pregunta difícil de responder. Estoy seguro que hay personas que buscan una vuelta literal a un modo de vida primitivo. No soy yo uno de ellos. De hecho, no estoy interesado en una vuelta a nada. Mi sentimiento es que el futuro que quizás emerga desde el proyecto anarquista de anti-civilización será sui generis. No estoy interesado en precedentes. Por supuesto uno puede ver premoniciones del futuro en momentos de revolución tales como la revolución española o Mayo del 1968, o en algunas formas de vida primitiva. Pero el mundo que yo imagino emergiendo en una situación anarquista de post-civilización es, pienso, bastante inimaginable, precisamente por el alcance imprecedente una abolición de las relaciones de poder.

¿Cuales piensas que són los textos primitivistas originales?

Para mí personalmente, todo empezó con ¡Against His-story, Against Leviathan! De Perlman. Cada vez que lo releo encuentro algo nuevo, él centellea con excelentes ideas. Pero esto no quiere decir que yo lo mire como una santa escritura. Tiene sus faltas y defectos, como cualquier pieza de escritura. Además, los procesos sociales han cambiado desde que fue escrito, como lo ha hecho el proyecto de una lucha contra la totalidad y por tanto como cualquier otro texto – tan inspirado como quiera que esté- no puede ser la última palabra.

Una división aparente en el primitivismo envuelve el centro de la crítica. Fredy Perlman y otros desprecian la civilización, contrastando esta con la vitalidad y la espontaniedad de las culturas primitivas. John Zerzan, de todas maneras, va más allà y critica a la cultura como tal, con sus artes constituyentes, lenguaje y números. Con el respecto para ambas ideas, ¿cuán separada ves tú esta división?

Bien, el primitivismo – si esa es una palabra util y válida en este contexto- no es un proyecto unitario, con un conjunto de ideas en “linea” Si la gente insite en utilizar la palabra, entoces puede ser más util hablar de primitivistas en vez de primitivismo como tal. Si el anarquismo contiene un espectrum de posiciones, igual hace el “primitivismo”. Marshall McLuhan –¡alguien que definitivamente no es un primitivista!- una vez dijo que sus escritos no intentaban proveer respuestas, más bien funcionar como sondeos. Y pienso que puede ser apropiado pensar en el trabajo de pensadores como Perlman y Zerzan de esta manera también. Me gusta pensar en mi trabajo como especulaciones anarquistas, a las cuales veo como sinónimo de los sondeos en el sentido del término de Mcluhan. Si nosotros pensamos en los escritores dentro de la orbita anti-civilización o los “primitivistas” en esta mirada, la división aparente a la que tú hacias referencia entonces parece ser meros cambios en el énfasis o en la perspectiva, o como propuestas lanzadas para que otros las tomen en consideración, las redefinan, revisen y actuen sobre, más que verdades absolutas.

¿En qué paises o sitios en el pundo parece que està el mayor interés por el primitivismo?

A la presente, al menos, el mayor interés parece estar en Britain y en los Estados Unidos. La colisión entre el primitivismo Anglo-Americano y el anarquismo de la Eropa continental – lo que me parece que está llegando a ser cada vez más eminente- es probable que saque algunas estrañas y bellas mutuaciones. Si el “primitivismo” agarra en otras partes del mundo, lo que saldrá puede ser incluso más fascinante.

En respuesta a un ensayo tuyo publicado en Social Anarchism, Noam Chomsky escribe, “ La idea que la escasez es una categoria social es desde luego verdad, pero no relevante para el mundo real, en mi opinión.” Y después, añade, “ No puedo perder mi tiempo discutiendo sobre cosas de la existencia humana que me parecen, sin remedio, abstractas, ahora o en futuro previsible” ¿Sientes que los esfuerzos propios de Chomsky son de alguna manera más relevantes para la existencia humana que las prespectivas del primitivismo?

Si los libros de Chomsky y la película Manufacturing Consent son indicativos de sus “esfuerzos”, entonces ciertamente no. Chomsky es basicamente un rico, una estrella de los medios de comunicación quién se dirige a las preocupaciones de los burgueses liberales americanos en tipica retórica reformistas y formatos de massas. Él está completamente fuera de contacto con las trayectorias de la práctica anarquista contemporanea, lo que dificilmente puede sorprender dado, creo, su fracaso para habitar- o situar su práctica diaria en—un medio anarquista. El comentario de Chomsky, en el punto al que haces referencia, que “ El mundo en el que vivo, y veo a mi alrededor, no tiene parecido con aquel del que Perlman escribe…” habla mucho para mi sobre su estancia. Perlman fue ejemplar en el sentido de ser un intelectual anarquista el cual habitó un medio anarquista. Perlman vivió y respiró en aquel medio, mientras que el medio natural de Chomsky parece ser los medios de comunicación, los auditorios y la academia.

Chomsky vocea una objeción bastante común al primitivismo cuando constata que “volver atrás a tal estado significará un genocidio masivo en una escala inimaginable” Para mí, al menos, es fácil ver que tales críticas estan imponiendo una constricción temporal (“ en vez de”, en este caso) en una transición que sin duda tardará generaciones en cambiar.

Tu respuesta al comentario de Chomsky me parece razonable. De todas maneras, descansa sobre la noción táctica de que la transición a una compleja situación post-civilizada o post-control puede y debe ser igualada con “ una vuelta atrás”. Puede parecer que estoy intentando evitar responder a la pregunta aquí, pero como he dicho antes, yo no estoy interesado en “vuelta atrás” para nada. Una transición desde “aquí” a “allí”o desde “ahora” a “entonces” es necesaria. Pero, para mí de todas formas, esta transición no es un retorno, sino un movimiento hacia delante que es simultaneamente una vuelta a casa. Y ese proceso es uno el cual es vivido por cada anarquista individualmente en cada momento. La “transición”, la revolución de la vida cotidiana, es un proceso en marcha. El poder es vulnerable perpetuamente porque no tiene garantias de que continuará de un momento al siguiente. Por tanto, el anarquismo espontaneo. No hay necesidad para esperar “el momento historicamente apropiado para la revolución”. Los individuos y las insurrecciones a pequeña escala pasan todo el tiempo. Cuendo ellas se combinan y coinciden, el poder es cuestionado y la revolución llega a ser posible. El asunto importante, me parece a mí, no está en especular abstractamente sobre la transición, sino sacar adelante nuestros proyectos con los cuales planificar el proceso revolucionario.

En el mismo ensayo tuyo, describes la primera jerarquía, como basad en “la subyugación de las féminas (y finalmente en la subyugación gerontocrática de los jovenes).” E incluso la mayoría del reino animal tiende a ser o bien dominantes machos o hembras. Ejemplo nuestros parentes vivos más cercanos, los bonobos, són hembras-dominantes. Incluso en la suposición de que nuestros ancestros encontraron un medio feliz donde ningún sexo se mantuviera aparte, no sería el inicio de una jerarquía que finalmente dio lugar a la civilización para haber encontrado una fuente más apropiada en su moviento afuera desde la conciencia perceptual y hacia sistemas de creencia?

Otra vez, no estoy intentando evitar contestar la pregunta, pero este tema no me interesa ya a mí. Peronalidades tales como Perlman y Zerzan han llevado a cabo un trabajo valioso en discernir el origen del poder y la jerarquía, y de ninguna manera quería despreciar su trabajo. Siento, de todas maneras, que el tema de los origenes ha llegado a ser una obsesión en algunas personas. Discernir los origenes es importante siempre que uno quiera llegar a concienciarse de la dimensión del poder que necesita ser expuesto, desafiado y abolido. Despueste de un cierto punto, sin embargo, nada más se puede decir sobre origenes. No hay duda en que algunas personas continuaran trabajando en el redifinición de nuestro conocimiento de los origenes del poder, pero para mi pensamiento este tipo de investigaciones debe ser ahora considerado periféricoal principal interés de desarrollar proyectos que fomenten ataques en el control complejo.

El primitivismo dibuja muchos de sus ideas utiles de la observación de las tribus primitivas. ¿Tú siente que entramos en dificultades especiles incluso en intentar describir sus formas de vida como comparaciones a las nuestras? Por ejemplo, yo he visto descritas las tribus primitivas como democráticas en su funcionamiento. Pero en el mundo moderno, la democracia es un término ridículo, usado por entendidos de todos los lados, que no tiene correlación directa con la libertad. Pero entre los miembros de una tribu pequeña, puede significar un impulso directo dentro de cualquier forma de toma de decisiones del grupo que afectan a la tribu como un todo.

Como correctamente sugieres, parte del problema es conceptual y terminológico. Es una realidad que diferentes lenguages producen diferentes realidades, e interpretar los pueblos primitivos con códigos hemenéuticos derivados del discurso de la civilización inevitablemente va a resultar en caracterizaciones distorsionadas de lo primitivo (por ejemplo, viendo a estos pueblos como “primitivos” con todo el peso ideológico que dichos terminos conllevan). Pero el problema va más allá de un nivel fenomenológico, pienso. El esfuerzo antropológico y arqueológico está tan profundamente implicado en los proyectos imperialistas y civilizados de dominación y explotación que yo los miro con una profunda suspicacia. Hay un alto nivel de mediatitación en tales disciplinas, por tanto algunas veces pienso que es bastante ironico que sus materiales sean apropiados para cimentar un proyecto –“el primitivismo”- el cual afirma la necesidad de cercanía.


Otro término comunmente utilizado para describir a las tribus primitivas es el igualialitarismo, que en nuestra sociedad conlleva un barniz izquierdista de desprecio y envidia, al igual que insipidez cristiana. Pero entro los primitivos esto es meramente un resultado natural de los indivividuales auto-actualizaciones fuera de las especializaciones impuestas por nuestra manera de vida artificial.

Bueno, este es otro ejemplo de imposición de categorías en “lo primitivo” que están ideologicamente cargadas. Igualitarismo es un ideal burgués porque esto meramente significa “iguales ante la ley”. Como el anarquismo quiere abolir las leyes y el contrato social sobre el cual supuestamente descansa, el igualitarismo no tiene nada que ver con el anarquismo. La abolición del poder significa maximizar las posibilidades de los individuos para auto-actualizarse ellos mismos, pero no tiene nada que ver con hacer a la gente igual o equivalente – un objetivo imposible y potencialmente totalitario, en cualquier caso. En este sentido, uno puede discernir una burda equivalencia entre anarquía primaria y la anarquía post-civilización, pero nada más.

De otro lado, ¿crees que los primitivistas tienden a presentar una versión demasiado idílica de la vida primitiva? Canibalismo, infanticidio, gerontocidio, caza-cabezas, y la tortura ritual son entre las muchas atrocidades antes vistas entre los precivilizados de cada continente, incluyendo Europa.

El mito del noble salvage es siempre una tentación para aquellos que se ven a sí mismos como primitivistas. Y es un acto reflejo de conveniente criticismo para aquesllos que son hóstiles al primitivismo. Esta es otra razón por la cual yo trato de evitar usar el término “primitivismo”, y un buen ejemplo de por qué es disfuncional –en vez de un término funcional-. Me cansa tener continuamente que golpear a traves de la espesura de los errores que vienen junto con la palabra. Y como la mayoría de gente parece pensar que el primitivismo significa un deseo de volver a una versión idílica de la vida primitiva, y este no es para nada mi proyecto, no me identifico a mí mismo en este sentido. Como resultado, no siento la necesidad de defender las prácticas de las personas no-civilizadas. Es más importante para mí desarrollar mi propia práctica. Si esto saca aquellos elementos de las vidas primitivas que yo siento que son suficientemente justificados y apropiados, entonces ese es mi interés. Pero de ninguna manera siento la necesidad de poner sobre la mesa todo el conjunto y +++++ de que rango de las diversas prácticas que son (más bien confusamente) lanzadas juntas bajo el título de “lo primitivo”

¿Desde qué partes en el aspectro político percibes la mayor hostilidad hacia el primitivismo? ¿De dónde la mayor empatía?

A la presente, anarquismo anti-civilización desafortunadamente se queda como una forma más bien marginalizada de práctica, y por tanto la hostilidad se queda limitada a ignorar su existencia. Pero, como la forma más avanzada y radical del anarquismo, la totalidad del espectro político es su enemigo. Lo que es, apropiarse del slogan individual anarquista, el enemigo de la sociedad, y como tal no puede esperar nada sino hostilidad desde el orden social dominante depués que este último llegue a estar consciente de su existencia.

Por el momento, la mayor hostilidad viene de aquellos que son conscientes de su existencia y estan en poligro inmediato por esta: por ejemplo, la variedad de clásicos, laboristas e izquierdistas anarquismo.
El anarco-izquierdismo correctamente teme que sus ideologías anticuadas estan siendo reemplazadas por el anarquismo anti-civilización en términos de sus análisis y fervor revolucionario, y esperanzadoramente pronto por sus intervenciones insurrecionistas.

¿Cuáles son algunos de vuestros proyectos próximos?

Sólo hay un proyecto en marcha: la revolucionaria y comprehensiva transformación de la vida humana en una dirección anarquista, y la auto-realización de mi individualidad en conjunción con una generalizada auto-realización a través de la destrución del poder y la construcción de una vida libre. Todo lo de mi proyecto personal está sujeto a este proyecto. Lo más cercano a mi corazón es desarrollar mis escritos de ciencia ficción. En sus formas diferentes, Hakim Bey y Alfredo Bonanno han dirigido nuestra atención a la importancia de las ontologías anarquistas. Dentro de este marco de trabajo, estoy interesado en la adopción particular de las epistemologías anarquistas. Y los discursos y prácticas del arte, me parecen a mí, tienen potencia en términos de desarrollar tales epistemologías, y de largo más posibilidades de continuar la lucha anarquista que los discurso políticos.

¿Cómo haremos un sitio mejor de este mundo?

La respuesta corta para esta pregunta es: mediante la revolución anarquista. Pero la pregunta más urgente y con la cual yo estoy inicialmente interesado, de cómo lo conseguiremos es aquella que los “primitivistas” han ignorado estudiosamente. Afortunadamente, de todas maneras, otros no. Las ideas y actuaciones de Alfredo Bonanno y los anarquistas insurecionalistas italianos me chocan como la clave aquí. Estudiando, adoptando e innovando prácticas de ataque a la vez que las lineas desarrolladas por los insurrecionalistas, al mismo tiempo que como un cruce fertilizador de nuestras ideas y actividades con las suyas, me parece la tarea más importante ahora que encara a los anarquistas anti-civilización, y la que yo intento proseguir.

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Entrevista- John Moore okupalibertad

trad - John Filiss

Importante ensayista y autor de cuatro breves libros- Anarchy and Ecstasy (Anarquía y Éstasis) The Primitivist Primer (Un Primer Primitivismo), Lovebite (Bocado de Amor?) y Book of Levelling (El libro de Nivelando?)- John Moore destaca por sus observaciones sobre primitivismo como teoría social. Aunque sus libros, desgraciadamente tienen poca distribución en Norte-America, los excelentes escritos de John frecuentemente aparecen en Green Anarchist, (BCM 1715, London, WC1N 3XX, U.K.)

¿Podrías dar una definición básica del “primitivismo”?

En “ Un Primer Primitivismo” defino el primitivismo como “un término taquigráfico para una corriente radical que critica enteramente la civilización desde una perspectiva anarquista, y busca iniciar una transformación comprensiva de la vida humana”, y como “una etiqueta conveniente usada para caracterizar individuos diversos con un projecto común: la abolición de todas las relaciones de poder – ejemplo, las estructuras de control, coherción, dominación y explotación- y la creación de una forma de comunidad que excluya estas relaciones” No estoy seguro ahora de que “corriente” sea la palabra correcta. Ciertamente el primitivismo es una posición en el amplio espectrum del anarquismo. Soy, también ahora, más crítico en el uso del concepto “comunidad”. Pero al lado de estos reparos, estoy bastante sastifecho con mi formulación.

¿Cuan sastifechos estan los primitivistas en general con el término y la etiqueta de “primitivista”?

No tengo ni idea. Yo sólo puedo hablar por mí mismo. Personalmente, la encuentro muy restrictiva y estos dias intento evitar usarla siempre que sea posible, por un número de razones. Primero, es un término muy ambiguo porque – como su equivalente, civilización- tiene muchos significados, y como resulta es facilmente malinterpretado o caricaturizado. Segundo, está siempre el peligro – como se ha visto recientemente en “Fifth Estate”, por ejemplo- donde los comentaristas hóstiles puedesn darle la vuelta a tus palabras de tal manera que parezca como si tú estuvieras construyendo una ideología primitivista e iniciando un movimiento político primitivista, incluso cuando tu declaras exactamente lo contrario.

Como ahora digo exactamente, en el “Primer” me refiero a la palabra “primitivismo” como un “término taquigráfico” y una “etiqueta conveniente”, y para mí esto es lo más que puede ser. Hay un cierto idealismo flotando alrededor que convierte en culto el evitar las etiquetas, y si nosotros vivieramos en un mundo ideal tales etiquetas no tendrian sentido. Pero nosotros no vivimos en un mundo ideal (asumiendo que lo deseable es querer hacerlo!). La posición situacionista en este asunto me parece mucho más sensible. Preguntados porque consideraban necesario llamarse a sí mismos situacionestas, replicaron: En el orden existente, donde las cosas han tomado el lugar de las personas, cualquier etiqueta es comprometida… Por el momento, no obstante lo ridículo que una etiqueta pueda ser, la nuestra tiene el merito de dibujar mordazmente una linea entre la incoherencia previa y una rigurosidad nueva. Lo que al pensamiento le hacía falta sobre todo durante las últimas décadas es precisamente esta mordacidad.” El uso de etiquetas, desafortunadamente, exluye a algunas personas y cierra algunos caminos, pero rechazar el uso de etiquetas para definir posiciones nos conduce a la indefinición y confusión.- en otras palabras- exactamente a aquellas condicciones donde los reformistas pueden minar la práctica revolucionaria anarquista.

Es importante que la gente no se quede colgada de las etiquetas, pero reconocerlas por lo que son – herramientas para esclarecer- y entonces movernos a los siguientes proyectos anarquistas. En el “Primer” digo que “primitivismo” es meramente una etiqueta conveniente. Pero para mí, de todas maneras, ha perdido su conveniencia: no que ha pasado a ser inconveniente, más bien que ahora me choca más como un término disfuncional que no funcional. En un reciente artículo de Social Anarchism he intentado poner de relieve mis perspectivas actuales en primitivismo o en posiciones anti-civilización, pero intentando recuperarlas en una diferente y más explicita terminología insurrecionalista y sacando referencias. Y una que esperanzadoramente evade las restriciones y los fallos de “primitivismo”

¿Cómo podrías contrastar el primitivismo con el ambientalismo?

El ambientalismo tiene un único foco: el ambiente. Desde esta perspectiva, las críticas sociales en diversos grados son lanzadas. A menudo estas críticas son criticas parciales y no necesariamente ni anarquistas ni revolucionarias. Por el contrario, “el primitivismo” (por querer un mundo mejor) critica la civilización completamente desde un punto de vista anarquista y busca la abolición de todas las relaciones de poder. Esto es un enorme contraste. Además, igual que los izquierdistas que adoran la abtracción denominada “el proletariado”, los ambientalistas a menudo se subordinan ellos mismos a la abstración denominada “la tierra”. El nombre del grupo, Earth First! (La Tierra Primero!), ilustra este punto perfectamente. Una perspectiva como esta se mantiene aliena a un proyecto que busca el desmantelamiento de lo que yo llamo el control complejo. Los agentes históricos en la revolución de la vida cotidiana sólo pueden ser los individuos libres apasionados, apoyados firmemente en su deseo de rebelión, no alguna vaga y potencialmente totalitaria abstración tal como “la tierra”.

¿Hasta que punto sientes que el primitivismo busca una vuelta literal a modos de vida primitivos, vis-a-vis con la prolongación de cuales son los ejemplos de la vida primitiva que son simplemente herramientas para la crítica social?

Una pregunta difícil de responder. Estoy seguro que hay personas que buscan una vuelta literal a un modo de vida primitivo. No soy yo uno de ellos. De hecho, no estoy interesado en una vuelta a nada. Mi sentimiento es que el futuro que quizás emerga desde el proyecto anarquista de anti-civilización será sui generis. No estoy interesado en precedentes. Por supuesto uno puede ver premoniciones del futuro en momentos de revolución tales como la revolución española o Mayo del 1968, o en algunas formas de vida primitiva. Pero el mundo que yo imagino emergiendo en una situación anarquista de post-civilización es, pienso, bastante inimaginable, precisamente por el alcance imprecedente una abolición de las relaciones de poder.

¿Cuales piensas que són los textos primitivistas originales?

Para mí personalmente, todo empezó con ¡Against His-story, Against Leviathan! De Perlman. Cada vez que lo releo encuentro algo nuevo, él centellea con excelentes ideas. Pero esto no quiere decir que yo lo mire como una santa escritura. Tiene sus faltas y defectos, como cualquier pieza de escritura. Además, los procesos sociales han cambiado desde que fue escrito, como lo ha hecho el proyecto de una lucha contra la totalidad y por tanto como cualquier otro texto – tan inspirado como quiera que esté- no puede ser la última palabra.

Una división aparente en el primitivismo envuelve el centro de la crítica. Fredy Perlman y otros desprecian la civilización, contrastando esta con la vitalidad y la espontaniedad de las culturas primitivas. John Zerzan, de todas maneras, va más allà y critica a la cultura como tal, con sus artes constituyentes, lenguaje y números. Con el respecto para ambas ideas, ¿cuán separada ves tú esta división?

Bien, el primitivismo – si esa es una palabra util y válida en este contexto- no es un proyecto unitario, con un conjunto de ideas en “linea” Si la gente insite en utilizar la palabra, entoces puede ser más util hablar de primitivistas en vez de primitivismo como tal. Si el anarquismo contiene un espectrum de posiciones, igual hace el “primitivismo”. Marshall McLuhan –¡alguien que definitivamente no es un primitivista!- una vez dijo que sus escritos no intentaban proveer respuestas, más bien funcionar como sondeos. Y pienso que puede ser apropiado pensar en el trabajo de pensadores como Perlman y Zerzan de esta manera también. Me gusta pensar en mi trabajo como especulaciones anarquistas, a las cuales veo como sinónimo de los sondeos en el sentido del término de Mcluhan. Si nosotros pensamos en los escritores dentro de la orbita anti-civilización o los “primitivistas” en esta mirada, la división aparente a la que tú hacias referencia entonces parece ser meros cambios en el énfasis o en la perspectiva, o como propuestas lanzadas para que otros las tomen en consideración, las redefinan, revisen y actuen sobre, más que verdades absolutas.

¿En qué paises o sitios en el pundo parece que està el mayor interés por el primitivismo?

A la presente, al menos, el mayor interés parece estar en Britain y en los Estados Unidos. La colisión entre el primitivismo Anglo-Americano y el anarquismo de la Eropa continental – lo que me parece que está llegando a ser cada vez más eminente- es probable que saque algunas estrañas y bellas mutuaciones. Si el “primitivismo” agarra en otras partes del mundo, lo que saldrá puede ser incluso más fascinante.

En respuesta a un ensayo tuyo publicado en Social Anarchism, Noam Chomsky escribe, “ La idea que la escasez es una categoria social es desde luego verdad, pero no relevante para el mundo real, en mi opinión.” Y después, añade, “ No puedo perder mi tiempo discutiendo sobre cosas de la existencia humana que me parecen, sin remedio, abstractas, ahora o en futuro previsible” ¿Sientes que los esfuerzos propios de Chomsky son de alguna manera más relevantes para la existencia humana que las prespectivas del primitivismo?

Si los libros de Chomsky y la película Manufacturing Consent son indicativos de sus “esfuerzos”, entonces ciertamente no. Chomsky es basicamente un rico, una estrella de los medios de comunicación quién se dirige a las preocupaciones de los burgueses liberales americanos en tipica retórica reformistas y formatos de massas. Él está completamente fuera de contacto con las trayectorias de la práctica anarquista contemporanea, lo que dificilmente puede sorprender dado, creo, su fracaso para habitar- o situar su práctica diaria en—un medio anarquista. El comentario de Chomsky, en el punto al que haces referencia, que “ El mundo en el que vivo, y veo a mi alrededor, no tiene parecido con aquel del que Perlman escribe…” habla mucho para mi sobre su estancia. Perlman fue ejemplar en el sentido de ser un intelectual anarquista el cual habitó un medio anarquista. Perlman vivió y respiró en aquel medio, mientras que el medio natural de Chomsky parece ser los medios de comunicación, los auditorios y la academia.

Chomsky vocea una objeción bastante común al primitivismo cuando constata que “volver atrás a tal estado significará un genocidio masivo en una escala inimaginable” Para mí, al menos, es fácil ver que tales críticas estan imponiendo una constricción temporal (“ en vez de”, en este caso) en una transición que sin duda tardará generaciones en cambiar.

Tu respuesta al comentario de Chomsky me parece razonable. De todas maneras, descansa sobre la noción táctica de que la transición a una compleja situación post-civilizada o post-control puede y debe ser igualada con “ una vuelta atrás”. Puede parecer que estoy intentando evitar responder a la pregunta aquí, pero como he dicho antes, yo no estoy interesado en “vuelta atrás” para nada. Una transición desde “aquí” a “allí”o desde “ahora” a “entonces” es necesaria. Pero, para mí de todas formas, esta transición no es un retorno, sino un movimiento hacia delante que es simultaneamente una vuelta a casa. Y ese proceso es uno el cual es vivido por cada anarquista individualmente en cada momento. La “transición”, la revolución de la vida cotidiana, es un proceso en marcha. El poder es vulnerable perpetuamente porque no tiene garantias de que continuará de un momento al siguiente. Por tanto, el anarquismo espontaneo. No hay necesidad para esperar “el momento historicamente apropiado para la revolución”. Los individuos y las insurrecciones a pequeña escala pasan todo el tiempo. Cuendo ellas se combinan y coinciden, el poder es cuestionado y la revolución llega a ser posible. El asunto importante, me parece a mí, no está en especular abstractamente sobre la transición, sino sacar adelante nuestros proyectos con los cuales planificar el proceso revolucionario.

En el mismo ensayo tuyo, describes la primera jerarquía, como basad en “la subyugación de las féminas (y finalmente en la subyugación gerontocrática de los jovenes).” E incluso la mayoría del reino animal tiende a ser o bien dominantes machos o hembras. Ejemplo nuestros parentes vivos más cercanos, los bonobos, són hembras-dominantes. Incluso en la suposición de que nuestros ancestros encontraron un medio feliz donde ningún sexo se mantuviera aparte, no sería el inicio de una jerarquía que finalmente dio lugar a la civilización para haber encontrado una fuente más apropiada en su moviento afuera desde la conciencia perceptual y hacia sistemas de creencia?

Otra vez, no estoy intentando evitar contestar la pregunta, pero este tema no me interesa ya a mí. Peronalidades tales como Perlman y Zerzan han llevado a cabo un trabajo valioso en discernir el origen del poder y la jerarquía, y de ninguna manera quería despreciar su trabajo. Siento, de todas maneras, que el tema de los origenes ha llegado a ser una obsesión en algunas personas. Discernir los origenes es importante siempre que uno quiera llegar a concienciarse de la dimensión del poder que necesita ser expuesto, desafiado y abolido. Despueste de un cierto punto, sin embargo, nada más se puede decir sobre origenes. No hay duda en que algunas personas continuaran trabajando en el redifinición de nuestro conocimiento de los origenes del poder, pero para mi pensamiento este tipo de investigaciones debe ser ahora considerado periféricoal principal interés de desarrollar proyectos que fomenten ataques en el control complejo.

El primitivismo dibuja muchos de sus ideas utiles de la observación de las tribus primitivas. ¿Tú siente que entramos en dificultades especiles incluso en intentar describir sus formas de vida como comparaciones a las nuestras? Por ejemplo, yo he visto descritas las tribus primitivas como democráticas en su funcionamiento. Pero en el mundo moderno, la democracia es un término ridículo, usado por entendidos de todos los lados, que no tiene correlación directa con la libertad. Pero entre los miembros de una tribu pequeña, puede significar un impulso directo dentro de cualquier forma de toma de decisiones del grupo que afectan a la tribu como un todo.

Como correctamente sugieres, parte del problema es conceptual y terminológico. Es una realidad que diferentes lenguages producen diferentes realidades, e interpretar los pueblos primitivos con códigos hemenéuticos derivados del discurso de la civilización inevitablemente va a resultar en caracterizaciones distorsionadas de lo primitivo (por ejemplo, viendo a estos pueblos como “primitivos” con todo el peso ideológico que dichos terminos conllevan). Pero el problema va más allá de un nivel fenomenológico, pienso. El esfuerzo antropológico y arqueológico está tan profundamente implicado en los proyectos imperialistas y civilizados de dominación y explotación que yo los miro con una profunda suspicacia. Hay un alto nivel de mediatitación en tales disciplinas, por tanto algunas veces pienso que es bastante ironico que sus materiales sean apropiados para cimentar un proyecto –“el primitivismo”- el cual afirma la necesidad de cercanía.


Otro término comunmente utilizado para describir a las tribus primitivas es el igualialitarismo, que en nuestra sociedad conlleva un barniz izquierdista de desprecio y envidia, al igual que insipidez cristiana. Pero entro los primitivos esto es meramente un resultado natural de los indivividuales auto-actualizaciones fuera de las especializaciones impuestas por nuestra manera de vida artificial.

Bueno, este es otro ejemplo de imposición de categorías en “lo primitivo” que están ideologicamente cargadas. Igualitarismo es un ideal burgués porque esto meramente significa “iguales ante la ley”. Como el anarquismo quiere abolir las leyes y el contrato social sobre el cual supuestamente descansa, el igualitarismo no tiene nada que ver con el anarquismo. La abolición del poder significa maximizar las posibilidades de los individuos para auto-actualizarse ellos mismos, pero no tiene nada que ver con hacer a la gente igual o equivalente – un objetivo imposible y potencialmente totalitario, en cualquier caso. En este sentido, uno puede discernir una burda equivalencia entre anarquía primaria y la anarquía post-civilización, pero nada más.

De otro lado, ¿crees que los primitivistas tienden a presentar una versión demasiado idílica de la vida primitiva? Canibalismo, infanticidio, gerontocidio, caza-cabezas, y la tortura ritual son entre las muchas atrocidades antes vistas entre los precivilizados de cada continente, incluyendo Europa.

El mito del noble salvage es siempre una tentación para aquellos que se ven a sí mismos como primitivistas. Y es un acto reflejo de conveniente criticismo para aquesllos que son hóstiles al primitivismo. Esta es otra razón por la cual yo trato de evitar usar el término “primitivismo”, y un buen ejemplo de por qué es disfuncional –en vez de un término funcional-. Me cansa tener continuamente que golpear a traves de la espesura de los errores que vienen junto con la palabra. Y como la mayoría de gente parece pensar que el primitivismo significa un deseo de volver a una versión idílica de la vida primitiva, y este no es para nada mi proyecto, no me identifico a mí mismo en este sentido. Como resultado, no siento la necesidad de defender las prácticas de las personas no-civilizadas. Es más importante para mí desarrollar mi propia práctica. Si esto saca aquellos elementos de las vidas primitivas que yo siento que son suficientemente justificados y apropiados, entonces ese es mi interés. Pero de ninguna manera siento la necesidad de poner sobre la mesa todo el conjunto y +++++ de que rango de las diversas prácticas que son (más bien confusamente) lanzadas juntas bajo el título de “lo primitivo”

¿Desde qué partes en el aspectro político percibes la mayor hostilidad hacia el primitivismo? ¿De dónde la mayor empatía?

A la presente, anarquismo anti-civilización desafortunadamente se queda como una forma más bien marginalizada de práctica, y por tanto la hostilidad se queda limitada a ignorar su existencia. Pero, como la forma más avanzada y radical del anarquismo, la totalidad del espectro político es su enemigo. Lo que es, apropiarse del slogan individual anarquista, el enemigo de la sociedad, y como tal no puede esperar nada sino hostilidad desde el orden social dominante depués que este último llegue a estar consciente de su existencia.

Por el momento, la mayor hostilidad viene de aquellos que son conscientes de su existencia y estan en poligro inmediato por esta: por ejemplo, la variedad de clásicos, laboristas e izquierdistas anarquismo.
El anarco-izquierdismo correctamente teme que sus ideologías anticuadas estan siendo reemplazadas por el anarquismo anti-civilización en términos de sus análisis y fervor revolucionario, y esperanzadoramente pronto por sus intervenciones insurrecionistas.

¿Cuáles son algunos de vuestros proyectos próximos?

Sólo hay un proyecto en marcha: la revolucionaria y comprehensiva transformación de la vida humana en una dirección anarquista, y la auto-realización de mi individualidad en conjunción con una generalizada auto-realización a través de la destrución del poder y la construcción de una vida libre. Todo lo de mi proyecto personal está sujeto a este proyecto. Lo más cercano a mi corazón es desarrollar mis escritos de ciencia ficción. En sus formas diferentes, Hakim Bey y Alfredo Bonanno han dirigido nuestra atención a la importancia de las ontologías anarquistas. Dentro de este marco de trabajo, estoy interesado en la adopción particular de las epistemologías anarquistas. Y los discursos y prácticas del arte, me parecen a mí, tienen potencia en términos de desarrollar tales epistemologías, y de largo más posibilidades de continuar la lucha anarquista que los discurso políticos.

¿Cómo haremos un sitio mejor de este mundo?

La respuesta corta para esta pregunta es: mediante la revolución anarquista. Pero la pregunta más urgente y con la cual yo estoy inicialmente interesado, de cómo lo conseguiremos es aquella que los “primitivistas” han ignorado estudiosamente. Afortunadamente, de todas maneras, otros no. Las ideas y actuaciones de Alfredo Bonanno y los anarquistas insurecionalistas italianos me chocan como la clave aquí. Estudiando, adoptando e innovando prácticas de ataque a la vez que las lineas desarrolladas por los insurrecionalistas, al mismo tiempo que como un cruce fertilizador de nuestras ideas y actividades con las suyas, me parece la tarea más importante ahora que encara a los anarquistas anti-civilización, y la que yo intento proseguir.

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Entrevista- John Moore okupalibertad

trad - John Filiss

Importante ensayista y autor de cuatro breves libros- Anarchy and Ecstasy (Anarquía y Éstasis) The Primitivist Primer (Un Primer Primitivismo), Lovebite (Bocado de Amor?) y Book of Levelling (El libro de Nivelando?)- John Moore destaca por sus observaciones sobre primitivismo como teoría social. Aunque sus libros, desgraciadamente tienen poca distribución en Norte-America, los excelentes escritos de John frecuentemente aparecen en Green Anarchist, (BCM 1715, London, WC1N 3XX, U.K.)

¿Podrías dar una definición básica del “primitivismo”?

En “ Un Primer Primitivismo” defino el primitivismo como “un término taquigráfico para una corriente radical que critica enteramente la civilización desde una perspectiva anarquista, y busca iniciar una transformación comprensiva de la vida humana”, y como “una etiqueta conveniente usada para caracterizar individuos diversos con un projecto común: la abolición de todas las relaciones de poder – ejemplo, las estructuras de control, coherción, dominación y explotación- y la creación de una forma de comunidad que excluya estas relaciones” No estoy seguro ahora de que “corriente” sea la palabra correcta. Ciertamente el primitivismo es una posición en el amplio espectrum del anarquismo. Soy, también ahora, más crítico en el uso del concepto “comunidad”. Pero al lado de estos reparos, estoy bastante sastifecho con mi formulación.

¿Cuan sastifechos estan los primitivistas en general con el término y la etiqueta de “primitivista”?

No tengo ni idea. Yo sólo puedo hablar por mí mismo. Personalmente, la encuentro muy restrictiva y estos dias intento evitar usarla siempre que sea posible, por un número de razones. Primero, es un término muy ambiguo porque – como su equivalente, civilización- tiene muchos significados, y como resulta es facilmente malinterpretado o caricaturizado. Segundo, está siempre el peligro – como se ha visto recientemente en “Fifth Estate”, por ejemplo- donde los comentaristas hóstiles puedesn darle la vuelta a tus palabras de tal manera que parezca como si tú estuvieras construyendo una ideología primitivista e iniciando un movimiento político primitivista, incluso cuando tu declaras exactamente lo contrario.

Como ahora digo exactamente, en el “Primer” me refiero a la palabra “primitivismo” como un “término taquigráfico” y una “etiqueta conveniente”, y para mí esto es lo más que puede ser. Hay un cierto idealismo flotando alrededor que convierte en culto el evitar las etiquetas, y si nosotros vivieramos en un mundo ideal tales etiquetas no tendrian sentido. Pero nosotros no vivimos en un mundo ideal (asumiendo que lo deseable es querer hacerlo!). La posición situacionista en este asunto me parece mucho más sensible. Preguntados porque consideraban necesario llamarse a sí mismos situacionestas, replicaron: En el orden existente, donde las cosas han tomado el lugar de las personas, cualquier etiqueta es comprometida… Por el momento, no obstante lo ridículo que una etiqueta pueda ser, la nuestra tiene el merito de dibujar mordazmente una linea entre la incoherencia previa y una rigurosidad nueva. Lo que al pensamiento le hacía falta sobre todo durante las últimas décadas es precisamente esta mordacidad.” El uso de etiquetas, desafortunadamente, exluye a algunas personas y cierra algunos caminos, pero rechazar el uso de etiquetas para definir posiciones nos conduce a la indefinición y confusión.- en otras palabras- exactamente a aquellas condicciones donde los reformistas pueden minar la práctica revolucionaria anarquista.

Es importante que la gente no se quede colgada de las etiquetas, pero reconocerlas por lo que son – herramientas para esclarecer- y entonces movernos a los siguientes proyectos anarquistas. En el “Primer” digo que “primitivismo” es meramente una etiqueta conveniente. Pero para mí, de todas maneras, ha perdido su conveniencia: no que ha pasado a ser inconveniente, más bien que ahora me choca más como un término disfuncional que no funcional. En un reciente artículo de Social Anarchism he intentado poner de relieve mis perspectivas actuales en primitivismo o en posiciones anti-civilización, pero intentando recuperarlas en una diferente y más explicita terminología insurrecionalista y sacando referencias. Y una que esperanzadoramente evade las restriciones y los fallos de “primitivismo”

¿Cómo podrías contrastar el primitivismo con el ambientalismo?

El ambientalismo tiene un único foco: el ambiente. Desde esta perspectiva, las críticas sociales en diversos grados son lanzadas. A menudo estas críticas son criticas parciales y no necesariamente ni anarquistas ni revolucionarias. Por el contrario, “el primitivismo” (por querer un mundo mejor) critica la civilización completamente desde un punto de vista anarquista y busca la abolición de todas las relaciones de poder. Esto es un enorme contraste. Además, igual que los izquierdistas que adoran la abtracción denominada “el proletariado”, los ambientalistas a menudo se subordinan ellos mismos a la abstración denominada “la tierra”. El nombre del grupo, Earth First! (La Tierra Primero!), ilustra este punto perfectamente. Una perspectiva como esta se mantiene aliena a un proyecto que busca el desmantelamiento de lo que yo llamo el control complejo. Los agentes históricos en la revolución de la vida cotidiana sólo pueden ser los individuos libres apasionados, apoyados firmemente en su deseo de rebelión, no alguna vaga y potencialmente totalitaria abstración tal como “la tierra”.

¿Hasta que punto sientes que el primitivismo busca una vuelta literal a modos de vida primitivos, vis-a-vis con la prolongación de cuales son los ejemplos de la vida primitiva que son simplemente herramientas para la crítica social?

Una pregunta difícil de responder. Estoy seguro que hay personas que buscan una vuelta literal a un modo de vida primitivo. No soy yo uno de ellos. De hecho, no estoy interesado en una vuelta a nada. Mi sentimiento es que el futuro que quizás emerga desde el proyecto anarquista de anti-civilización será sui generis. No estoy interesado en precedentes. Por supuesto uno puede ver premoniciones del futuro en momentos de revolución tales como la revolución española o Mayo del 1968, o en algunas formas de vida primitiva. Pero el mundo que yo imagino emergiendo en una situación anarquista de post-civilización es, pienso, bastante inimaginable, precisamente por el alcance imprecedente una abolición de las relaciones de poder.

¿Cuales piensas que són los textos primitivistas originales?

Para mí personalmente, todo empezó con ¡Against His-story, Against Leviathan! De Perlman. Cada vez que lo releo encuentro algo nuevo, él centellea con excelentes ideas. Pero esto no quiere decir que yo lo mire como una santa escritura. Tiene sus faltas y defectos, como cualquier pieza de escritura. Además, los procesos sociales han cambiado desde que fue escrito, como lo ha hecho el proyecto de una lucha contra la totalidad y por tanto como cualquier otro texto – tan inspirado como quiera que esté- no puede ser la última palabra.

Una división aparente en el primitivismo envuelve el centro de la crítica. Fredy Perlman y otros desprecian la civilización, contrastando esta con la vitalidad y la espontaniedad de las culturas primitivas. John Zerzan, de todas maneras, va más allà y critica a la cultura como tal, con sus artes constituyentes, lenguaje y números. Con el respecto para ambas ideas, ¿cuán separada ves tú esta división?

Bien, el primitivismo – si esa es una palabra util y válida en este contexto- no es un proyecto unitario, con un conjunto de ideas en “linea” Si la gente insite en utilizar la palabra, entoces puede ser más util hablar de primitivistas en vez de primitivismo como tal. Si el anarquismo contiene un espectrum de posiciones, igual hace el “primitivismo”. Marshall McLuhan –¡alguien que definitivamente no es un primitivista!- una vez dijo que sus escritos no intentaban proveer respuestas, más bien funcionar como sondeos. Y pienso que puede ser apropiado pensar en el trabajo de pensadores como Perlman y Zerzan de esta manera también. Me gusta pensar en mi trabajo como especulaciones anarquistas, a las cuales veo como sinónimo de los sondeos en el sentido del término de Mcluhan. Si nosotros pensamos en los escritores dentro de la orbita anti-civilización o los “primitivistas” en esta mirada, la división aparente a la que tú hacias referencia entonces parece ser meros cambios en el énfasis o en la perspectiva, o como propuestas lanzadas para que otros las tomen en consideración, las redefinan, revisen y actuen sobre, más que verdades absolutas.

¿En qué paises o sitios en el pundo parece que està el mayor interés por el primitivismo?

A la presente, al menos, el mayor interés parece estar en Britain y en los Estados Unidos. La colisión entre el primitivismo Anglo-Americano y el anarquismo de la Eropa continental – lo que me parece que está llegando a ser cada vez más eminente- es probable que saque algunas estrañas y bellas mutuaciones. Si el “primitivismo” agarra en otras partes del mundo, lo que saldrá puede ser incluso más fascinante.

En respuesta a un ensayo tuyo publicado en Social Anarchism, Noam Chomsky escribe, “ La idea que la escasez es una categoria social es desde luego verdad, pero no relevante para el mundo real, en mi opinión.” Y después, añade, “ No puedo perder mi tiempo discutiendo sobre cosas de la existencia humana que me parecen, sin remedio, abstractas, ahora o en futuro previsible” ¿Sientes que los esfuerzos propios de Chomsky son de alguna manera más relevantes para la existencia humana que las prespectivas del primitivismo?

Si los libros de Chomsky y la película Manufacturing Consent son indicativos de sus “esfuerzos”, entonces ciertamente no. Chomsky es basicamente un rico, una estrella de los medios de comunicación quién se dirige a las preocupaciones de los burgueses liberales americanos en tipica retórica reformistas y formatos de massas. Él está completamente fuera de contacto con las trayectorias de la práctica anarquista contemporanea, lo que dificilmente puede sorprender dado, creo, su fracaso para habitar- o situar su práctica diaria en—un medio anarquista. El comentario de Chomsky, en el punto al que haces referencia, que “ El mundo en el que vivo, y veo a mi alrededor, no tiene parecido con aquel del que Perlman escribe…” habla mucho para mi sobre su estancia. Perlman fue ejemplar en el sentido de ser un intelectual anarquista el cual habitó un medio anarquista. Perlman vivió y respiró en aquel medio, mientras que el medio natural de Chomsky parece ser los medios de comunicación, los auditorios y la academia.

Chomsky vocea una objeción bastante común al primitivismo cuando constata que “volver atrás a tal estado significará un genocidio masivo en una escala inimaginable” Para mí, al menos, es fácil ver que tales críticas estan imponiendo una constricción temporal (“ en vez de”, en este caso) en una transición que sin duda tardará generaciones en cambiar.

Tu respuesta al comentario de Chomsky me parece razonable. De todas maneras, descansa sobre la noción táctica de que la transición a una compleja situación post-civilizada o post-control puede y debe ser igualada con “ una vuelta atrás”. Puede parecer que estoy intentando evitar responder a la pregunta aquí, pero como he dicho antes, yo no estoy interesado en “vuelta atrás” para nada. Una transición desde “aquí” a “allí”o desde “ahora” a “entonces” es necesaria. Pero, para mí de todas formas, esta transición no es un retorno, sino un movimiento hacia delante que es simultaneamente una vuelta a casa. Y ese proceso es uno el cual es vivido por cada anarquista individualmente en cada momento. La “transición”, la revolución de la vida cotidiana, es un proceso en marcha. El poder es vulnerable perpetuamente porque no tiene garantias de que continuará de un momento al siguiente. Por tanto, el anarquismo espontaneo. No hay necesidad para esperar “el momento historicamente apropiado para la revolución”. Los individuos y las insurrecciones a pequeña escala pasan todo el tiempo. Cuendo ellas se combinan y coinciden, el poder es cuestionado y la revolución llega a ser posible. El asunto importante, me parece a mí, no está en especular abstractamente sobre la transición, sino sacar adelante nuestros proyectos con los cuales planificar el proceso revolucionario.

En el mismo ensayo tuyo, describes la primera jerarquía, como basad en “la subyugación de las féminas (y finalmente en la subyugación gerontocrática de los jovenes).” E incluso la mayoría del reino animal tiende a ser o bien dominantes machos o hembras. Ejemplo nuestros parentes vivos más cercanos, los bonobos, són hembras-dominantes. Incluso en la suposición de que nuestros ancestros encontraron un medio feliz donde ningún sexo se mantuviera aparte, no sería el inicio de una jerarquía que finalmente dio lugar a la civilización para haber encontrado una fuente más apropiada en su moviento afuera desde la conciencia perceptual y hacia sistemas de creencia?

Otra vez, no estoy intentando evitar contestar la pregunta, pero este tema no me interesa ya a mí. Peronalidades tales como Perlman y Zerzan han llevado a cabo un trabajo valioso en discernir el origen del poder y la jerarquía, y de ninguna manera quería despreciar su trabajo. Siento, de todas maneras, que el tema de los origenes ha llegado a ser una obsesión en algunas personas. Discernir los origenes es importante siempre que uno quiera llegar a concienciarse de la dimensión del poder que necesita ser expuesto, desafiado y abolido. Despueste de un cierto punto, sin embargo, nada más se puede decir sobre origenes. No hay duda en que algunas personas continuaran trabajando en el redifinición de nuestro conocimiento de los origenes del poder, pero para mi pensamiento este tipo de investigaciones debe ser ahora considerado periféricoal principal interés de desarrollar proyectos que fomenten ataques en el control complejo.

El primitivismo dibuja muchos de sus ideas utiles de la observación de las tribus primitivas. ¿Tú siente que entramos en dificultades especiles incluso en intentar describir sus formas de vida como comparaciones a las nuestras? Por ejemplo, yo he visto descritas las tribus primitivas como democráticas en su funcionamiento. Pero en el mundo moderno, la democracia es un término ridículo, usado por entendidos de todos los lados, que no tiene correlación directa con la libertad. Pero entre los miembros de una tribu pequeña, puede significar un impulso directo dentro de cualquier forma de toma de decisiones del grupo que afectan a la tribu como un todo.

Como correctamente sugieres, parte del problema es conceptual y terminológico. Es una realidad que diferentes lenguages producen diferentes realidades, e interpretar los pueblos primitivos con códigos hemenéuticos derivados del discurso de la civilización inevitablemente va a resultar en caracterizaciones distorsionadas de lo primitivo (por ejemplo, viendo a estos pueblos como “primitivos” con todo el peso ideológico que dichos terminos conllevan). Pero el problema va más allá de un nivel fenomenológico, pienso. El esfuerzo antropológico y arqueológico está tan profundamente implicado en los proyectos imperialistas y civilizados de dominación y explotación que yo los miro con una profunda suspicacia. Hay un alto nivel de mediatitación en tales disciplinas, por tanto algunas veces pienso que es bastante ironico que sus materiales sean apropiados para cimentar un proyecto –“el primitivismo”- el cual afirma la necesidad de cercanía.


Otro término comunmente utilizado para describir a las tribus primitivas es el igualialitarismo, que en nuestra sociedad conlleva un barniz izquierdista de desprecio y envidia, al igual que insipidez cristiana. Pero entro los primitivos esto es meramente un resultado natural de los indivividuales auto-actualizaciones fuera de las especializaciones impuestas por nuestra manera de vida artificial.

Bueno, este es otro ejemplo de imposición de categorías en “lo primitivo” que están ideologicamente cargadas. Igualitarismo es un ideal burgués porque esto meramente significa “iguales ante la ley”. Como el anarquismo quiere abolir las leyes y el contrato social sobre el cual supuestamente descansa, el igualitarismo no tiene nada que ver con el anarquismo. La abolición del poder significa maximizar las posibilidades de los individuos para auto-actualizarse ellos mismos, pero no tiene nada que ver con hacer a la gente igual o equivalente – un objetivo imposible y potencialmente totalitario, en cualquier caso. En este sentido, uno puede discernir una burda equivalencia entre anarquía primaria y la anarquía post-civilización, pero nada más.

De otro lado, ¿crees que los primitivistas tienden a presentar una versión demasiado idílica de la vida primitiva? Canibalismo, infanticidio, gerontocidio, caza-cabezas, y la tortura ritual son entre las muchas atrocidades antes vistas entre los precivilizados de cada continente, incluyendo Europa.

El mito del noble salvage es siempre una tentación para aquellos que se ven a sí mismos como primitivistas. Y es un acto reflejo de conveniente criticismo para aquesllos que son hóstiles al primitivismo. Esta es otra razón por la cual yo trato de evitar usar el término “primitivismo”, y un buen ejemplo de por qué es disfuncional –en vez de un término funcional-. Me cansa tener continuamente que golpear a traves de la espesura de los errores que vienen junto con la palabra. Y como la mayoría de gente parece pensar que el primitivismo significa un deseo de volver a una versión idílica de la vida primitiva, y este no es para nada mi proyecto, no me identifico a mí mismo en este sentido. Como resultado, no siento la necesidad de defender las prácticas de las personas no-civilizadas. Es más importante para mí desarrollar mi propia práctica. Si esto saca aquellos elementos de las vidas primitivas que yo siento que son suficientemente justificados y apropiados, entonces ese es mi interés. Pero de ninguna manera siento la necesidad de poner sobre la mesa todo el conjunto y +++++ de que rango de las diversas prácticas que son (más bien confusamente) lanzadas juntas bajo el título de “lo primitivo”

¿Desde qué partes en el aspectro político percibes la mayor hostilidad hacia el primitivismo? ¿De dónde la mayor empatía?

A la presente, anarquismo anti-civilización desafortunadamente se queda como una forma más bien marginalizada de práctica, y por tanto la hostilidad se queda limitada a ignorar su existencia. Pero, como la forma más avanzada y radical del anarquismo, la totalidad del espectro político es su enemigo. Lo que es, apropiarse del slogan individual anarquista, el enemigo de la sociedad, y como tal no puede esperar nada sino hostilidad desde el orden social dominante depués que este último llegue a estar consciente de su existencia.

Por el momento, la mayor hostilidad viene de aquellos que son conscientes de su existencia y estan en poligro inmediato por esta: por ejemplo, la variedad de clásicos, laboristas e izquierdistas anarquismo.
El anarco-izquierdismo correctamente teme que sus ideologías anticuadas estan siendo reemplazadas por el anarquismo anti-civilización en términos de sus análisis y fervor revolucionario, y esperanzadoramente pronto por sus intervenciones insurrecionistas.

¿Cuáles son algunos de vuestros proyectos próximos?

Sólo hay un proyecto en marcha: la revolucionaria y comprehensiva transformación de la vida humana en una dirección anarquista, y la auto-realización de mi individualidad en conjunción con una generalizada auto-realización a través de la destrución del poder y la construcción de una vida libre. Todo lo de mi proyecto personal está sujeto a este proyecto. Lo más cercano a mi corazón es desarrollar mis escritos de ciencia ficción. En sus formas diferentes, Hakim Bey y Alfredo Bonanno han dirigido nuestra atención a la importancia de las ontologías anarquistas. Dentro de este marco de trabajo, estoy interesado en la adopción particular de las epistemologías anarquistas. Y los discursos y prácticas del arte, me parecen a mí, tienen potencia en términos de desarrollar tales epistemologías, y de largo más posibilidades de continuar la lucha anarquista que los discurso políticos.

¿Cómo haremos un sitio mejor de este mundo?

La respuesta corta para esta pregunta es: mediante la revolución anarquista. Pero la pregunta más urgente y con la cual yo estoy inicialmente interesado, de cómo lo conseguiremos es aquella que los “primitivistas” han ignorado estudiosamente. Afortunadamente, de todas maneras, otros no. Las ideas y actuaciones de Alfredo Bonanno y los anarquistas insurecionalistas italianos me chocan como la clave aquí. Estudiando, adoptando e innovando prácticas de ataque a la vez que las lineas desarrolladas por los insurrecionalistas, al mismo tiempo que como un cruce fertilizador de nuestras ideas y actividades con las suyas, me parece la tarea más importante ahora que encara a los anarquistas anti-civilización, y la que yo intento proseguir.

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Los políticos menos creíbles para la prensa en Chile

Las mentiras en Chile son un deporte nacional. Blancas, piadosas o inocentes, los hombres públicos las tienen a mano y las usan con particular talento algunos, con excesiva torpeza otros. Acostumbrada a las cuñas, trascendidos, comentarios en on y en off, la prensa del sector tiene su propio pulso, y aunque esto no salga en la televisión ni en los diarios del fin de semana, es la percepción de quienes construyen esa particular forma de realidad que llamamos noticia.

Entre tanta encuesta dando vuelta en medio de una contienda electoral cada vez más enardecida, Por lo mismo, a diferencia de otros sondeos, decidimos centrarnos en un solo atributo. Advirtiendo de ante mano que el margen de error bien podría llegar al cien por ciento, consultamos a un significativo grupo de periodistas especializados ¿quiénes son, a su juicio, los tres políticos menos creíbles de Chile?

En principio imaginamos que los curtidos reporteros de La Moneda, el Congreso y el sector en su conjunto, se sobarían las manos ante la invitación a elaborar su propio ranking de titulares del blabla. Pero aunque parezca increíble, la tarea que arrojó como resultado este artículo no fue nada fácil. A los periodistas, tan dados a “pelar”, nos cuesta hacernos cargo de nuestros comentarios cuando sabemos que van a quedar para la posteridad. Así, de un listado de 37 profesionales sólo 20 respondieron, entregando sus opciones y la argumentación de por qué cada uno de los mencionados les parece de los menos creíbles.

La mayoría que accedió a participar lo hizo sólo cuando estuvo convencido de que bajo ninguna circunstancia se filtraría su medio y mucho menos su nombre. Sólo unos pocos no preguntaron nada y comenzaron a lanzar nombres sin decir agua va, apenas se les comentó de qué se trataba el artículo. Ese entusiasmo no fue generalizado por más que la mayoría de los consultados coincidió en que nadie que se precie de ser político “no se ha pegado más de una mentirilla por ahí”.

Número uno, número uno, número uno...

A riesgo de que algunos políticos de oposición, convencidos de que la prensa es “mayoritariamente de izquierda”, sienta que este ranking les da la razón, quien lo lidera tal como las demás encuestas que lo dan como el más probable próximo Presidente de Chile, es el empresario Sebastián Piñera. “Tatán” sumó nueve preferencias de 20. Explicaciones para ello sobrarían si el sondeo se hubiera realizado sólo a partir de la semana pasada. Pero como la fase de “terreno” tomó un mes, los argumentos de los periodistas que se inclinaron por su nombre van más allá de la contingencia. Aunque, claro está, tal vez podrían servirle para corregir algunos defectillos que sus asesores no han logrado aplacar y, lo mejor de todo, ¡gratis!

Lo primero que salta al tapete es su permanente conflicto de intereses entre los negocios y la política. “Son poco creíbles sus argumentos respecto al conflicto de intereses”, dice un reportero que no vacila en agregar que “en materia de reformas políticas ha sido oscilante. Se maneja muy mediáticamente y es populista”. Otro va más allá al sostener que “tiene una clara disonancia entre su discurso personal y lo que dice en los medios”. “Su falta de transparencia se nota en que no es capaz de improvisar sobre ningún tema y siempre sus cuñas son armadas con anticipación”, son algunos de los argumentos. Otros son que Piñera ha demostrado “ser un operador”, porque “cuando lo bajaron de la Quinta Costa hizo una operación y se fue donde José Miguel Insulza para denunciar seguimientos y de eso no hubo nada”.

Suena familiar por estos días el silogismo de que “contesta lo que él quiere y no lo que se le pregunta. Se le nota que le carga el contacto con la gente. Uno ve como trata a las personas cuando se apagan las cámaras” o que “se hace el simpático y amable sólo cuando le conviene”, “ofrece propuestas y apoyos políticos que no tiene. Habla en nombre de un grupo político que realmente no representa”. O que “es un gran jugador de póker. Es de los que te puede decir ‘ok, juntémonos a las 10:00, pero ven solo porque yo iré solo’ pero llega con diez más”.

El “versero”

En el segundo lugar del ranking, tras el empresario, está uno de los integrantes de su núcleo más cercano, el senador por la Araucanía Norte, Alberto Espina. El parlamentario, también de RN, obtuvo ocho menciones. De él se dice que “no tiene ningún inconveniente en mentir descaradamente. No asume el costo de decir que no quiere hablar con alguien y, en vez de eso, lo tramita. También tiene una capacidad de tergiversar la realidad que es grosera”. Además, al igual que en el caso de Piñera, se percibe que “tiene un doble discurso muy evidente”.

También genera desconfianza que haya “puesto temas políticos que no ha podido sostener, porque después se demuestra que sus argumentos eran falsos”, aludiendo a lo sucedido en el polémico caso FARC. Adicionalmente, uno de los entrevistados afirma que “es un tipo que no escucha y siempre tiene la razón. Convierte sus opiniones en hechos objetivos y siempre tiene agenda propia. Enfrenta a los periodistas con un objetivo utilitario”. Y que “es capaz de cambiar una versión de un minuto para otro y sostenerla como si lo hubiera dicho siempre”.

El que los dos primeros lugares estén acaparados por la derecha no significa que sus pares de la Concertación sean más creíbles. De hecho, el tercer lugar lo comparten el senador Guido Girardi (PPD) y el diputado Iván Moreira (UDI), con siete puntos cada uno. El primero, famoso por salir en defensa de todo tipo de temas que lo coloquen en primera plana ante la opinión pública, pero también por haber sido investigado en casos como Publicam. El segundo, célebre por sus vocerías de verano en su partido.

Mentiroso, mentiroso

Los argumentos que esgrimen quienes se la jugaron por Girardi apuntan a que “peca de falta de honestidad” y a que “ha demostrado que en su vida pública valen más las apariencias que el servicio público”, aludiendo al polémico caso del parte que le pasaron en la Ruta 68. En la misma línea, se menciona que “ha estado metido en cuanto chanchullo existe y varias veces lo han desmentido públicamente”. Que “tiene una larga trayectoria en hechos extraños, un largo historial de mentiras” y que “es súper poco objetivo en sus declaraciones”.

Uno de los periodistas que lo mencionó en su trío de nombres menciona sobre Girardi que “está bien un político mentiroso, casi todos lo son: ahora, que te pillen en falta no una, sino varias veces, habla de alguien que superó el umbral de la mentirilla privada: eso es mentira compulsiva, casi ostentación”. También se recuerda el episodio “cuando filtró a El Mercurio sus exámenes, donde según parecía estaba grave y lo tenían que operar, justo cuando estaba en tela de juicio por un caso político. Eso lo retrata de cuerpo entero”.

Moreira le disputa a Girardi el tercer lugar del ranking y el razonamiento para ello va en la línea de que “da cuñas sin ningún contenido, lo que le importa es generar conmoción, pero cero profundidad en sus argumentos”, o que “aborda todos los temas sin manejar ni un centímetro de argumento” y que “su capacidad de análisis es bastante limitada, en parte debido a su exacerbado sectarismo”. También que “con tal de hablar y aparecer en la tele es capaz de decir cualquier cosa”.

También entraron al ranking

Aunque los mencionados son los políticos que destacaron y marcaron distancia de sus pares, no significa que el ranking llegara hasta ahí. Porque si bien no a todos les dio para sobresalir del resto, muchos más fueron mencionados. A continuación los nombres con tres preferencias y sus respectivos argumentos: Andrés Allamand (RN), sobre quien los periodistas que lo mencionaron señalan que “basta con leer la Travesía del Desierto. Acomoda los hechos a su interpretación, incluso para darse un rol más protagónico que el que en verdad le cupo”; “un tipo que arregla las cuestiones en su beneficio” y “no cumple su palabra”.

El actual ministro de Defensa Francisco Vidal (PPD), quien dejó una huella indeleble en la cartera de Gobierno, también se ganó tres puntos y sólo para partir con los argumentos de quienes lo tomaron como una opción al menos creíble de todos, está la postura de quien se pregunta “¿Qué vocero de Gobierno no es un mentiroso profesional? ¡Imaginen que no fuera así! Algunos deben aprenderlo, como en el caso de Ricardo Lagos Weber o Carolina Tohá, a otros, como a Vidal, les sale facilito”. Otro reportero asegura que el ex vocero “es el rey del doble discurso, dice una cosa en ON y otra en OFF”. Y, por último, “cuando no tiene argumentos, pero tiene que rebatir algo saca de inmediato a flote los temas de la dictadura”.

El actual piñerista Jorge Schaulsohn lidera a quienes cuentan con dos menciones. Sobre él se dice desde que “es un tipo especialmente camaleonesco” hasta que “es incoherente en sus decisiones políticas” y que al igual que Piñera “tiene un conflicto de intereses” para actuar en política. Con la misma puntuación le siguen Carlos Ominami, quien “mezcla sus intereses personales con los políticos” y “nunca pudo explicar bien lo sucedido en los casos PGE, es hábil en el engaño”; Antonio Leal, quien “habla sólo para estar” y “es aprovechador, no convence”. A los varones les sigue la primera fémina de la lista: la RN Lily Pérez, porque “juega con la noticia” y “opera mucho”. Y por último, el timonel de la UDI, Juan Antonio Coloma, quien también recibió dos puntos, porque “es el político más timorato de todo el abanico” y “ha tenido que salir a desdecirse muchas veces”.

Ya llegamos al final, donde están aquellos que sólo fueron mencionados una vez en esta lista abierta. Ellos, en orden de mención, son Jorge Tarud, Carolina Plaza, José Antonio Viera-Gallo, Mariana Aylwin, Nicolás Monckeberg, Jorge Pizarro, Alejandro Bahamondes, Fernando Flores, Carlos Maldonado, Juan Carlos Latorre, Camilo Escalona y Ricardo Lagos Escobar. Para no aburrir al lector y no ser reiterativos no detallamos los argumentos que acompañan a estos nombres. Usando una frase muy utilizada por estos días, para que usted se pueda imaginar las explicaciones de quienes mencionaron a éstos, los últimos del ranking, sólo podemos decir que es “mejor no hablar de ciertas cosas” / AZ


* Gentileza www.elmostrador.cl

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Los políticos menos creíbles para la prensa en Chile

Las mentiras en Chile son un deporte nacional. Blancas, piadosas o inocentes, los hombres públicos las tienen a mano y las usan con particular talento algunos, con excesiva torpeza otros. Acostumbrada a las cuñas, trascendidos, comentarios en on y en off, la prensa del sector tiene su propio pulso, y aunque esto no salga en la televisión ni en los diarios del fin de semana, es la percepción de quienes construyen esa particular forma de realidad que llamamos noticia.

Entre tanta encuesta dando vuelta en medio de una contienda electoral cada vez más enardecida, Por lo mismo, a diferencia de otros sondeos, decidimos centrarnos en un solo atributo. Advirtiendo de ante mano que el margen de error bien podría llegar al cien por ciento, consultamos a un significativo grupo de periodistas especializados ¿quiénes son, a su juicio, los tres políticos menos creíbles de Chile?

En principio imaginamos que los curtidos reporteros de La Moneda, el Congreso y el sector en su conjunto, se sobarían las manos ante la invitación a elaborar su propio ranking de titulares del blabla. Pero aunque parezca increíble, la tarea que arrojó como resultado este artículo no fue nada fácil. A los periodistas, tan dados a “pelar”, nos cuesta hacernos cargo de nuestros comentarios cuando sabemos que van a quedar para la posteridad. Así, de un listado de 37 profesionales sólo 20 respondieron, entregando sus opciones y la argumentación de por qué cada uno de los mencionados les parece de los menos creíbles.

La mayoría que accedió a participar lo hizo sólo cuando estuvo convencido de que bajo ninguna circunstancia se filtraría su medio y mucho menos su nombre. Sólo unos pocos no preguntaron nada y comenzaron a lanzar nombres sin decir agua va, apenas se les comentó de qué se trataba el artículo. Ese entusiasmo no fue generalizado por más que la mayoría de los consultados coincidió en que nadie que se precie de ser político “no se ha pegado más de una mentirilla por ahí”.

Número uno, número uno, número uno...

A riesgo de que algunos políticos de oposición, convencidos de que la prensa es “mayoritariamente de izquierda”, sienta que este ranking les da la razón, quien lo lidera tal como las demás encuestas que lo dan como el más probable próximo Presidente de Chile, es el empresario Sebastián Piñera. “Tatán” sumó nueve preferencias de 20. Explicaciones para ello sobrarían si el sondeo se hubiera realizado sólo a partir de la semana pasada. Pero como la fase de “terreno” tomó un mes, los argumentos de los periodistas que se inclinaron por su nombre van más allá de la contingencia. Aunque, claro está, tal vez podrían servirle para corregir algunos defectillos que sus asesores no han logrado aplacar y, lo mejor de todo, ¡gratis!

Lo primero que salta al tapete es su permanente conflicto de intereses entre los negocios y la política. “Son poco creíbles sus argumentos respecto al conflicto de intereses”, dice un reportero que no vacila en agregar que “en materia de reformas políticas ha sido oscilante. Se maneja muy mediáticamente y es populista”. Otro va más allá al sostener que “tiene una clara disonancia entre su discurso personal y lo que dice en los medios”. “Su falta de transparencia se nota en que no es capaz de improvisar sobre ningún tema y siempre sus cuñas son armadas con anticipación”, son algunos de los argumentos. Otros son que Piñera ha demostrado “ser un operador”, porque “cuando lo bajaron de la Quinta Costa hizo una operación y se fue donde José Miguel Insulza para denunciar seguimientos y de eso no hubo nada”.

Suena familiar por estos días el silogismo de que “contesta lo que él quiere y no lo que se le pregunta. Se le nota que le carga el contacto con la gente. Uno ve como trata a las personas cuando se apagan las cámaras” o que “se hace el simpático y amable sólo cuando le conviene”, “ofrece propuestas y apoyos políticos que no tiene. Habla en nombre de un grupo político que realmente no representa”. O que “es un gran jugador de póker. Es de los que te puede decir ‘ok, juntémonos a las 10:00, pero ven solo porque yo iré solo’ pero llega con diez más”.

El “versero”

En el segundo lugar del ranking, tras el empresario, está uno de los integrantes de su núcleo más cercano, el senador por la Araucanía Norte, Alberto Espina. El parlamentario, también de RN, obtuvo ocho menciones. De él se dice que “no tiene ningún inconveniente en mentir descaradamente. No asume el costo de decir que no quiere hablar con alguien y, en vez de eso, lo tramita. También tiene una capacidad de tergiversar la realidad que es grosera”. Además, al igual que en el caso de Piñera, se percibe que “tiene un doble discurso muy evidente”.

También genera desconfianza que haya “puesto temas políticos que no ha podido sostener, porque después se demuestra que sus argumentos eran falsos”, aludiendo a lo sucedido en el polémico caso FARC. Adicionalmente, uno de los entrevistados afirma que “es un tipo que no escucha y siempre tiene la razón. Convierte sus opiniones en hechos objetivos y siempre tiene agenda propia. Enfrenta a los periodistas con un objetivo utilitario”. Y que “es capaz de cambiar una versión de un minuto para otro y sostenerla como si lo hubiera dicho siempre”.

El que los dos primeros lugares estén acaparados por la derecha no significa que sus pares de la Concertación sean más creíbles. De hecho, el tercer lugar lo comparten el senador Guido Girardi (PPD) y el diputado Iván Moreira (UDI), con siete puntos cada uno. El primero, famoso por salir en defensa de todo tipo de temas que lo coloquen en primera plana ante la opinión pública, pero también por haber sido investigado en casos como Publicam. El segundo, célebre por sus vocerías de verano en su partido.

Mentiroso, mentiroso

Los argumentos que esgrimen quienes se la jugaron por Girardi apuntan a que “peca de falta de honestidad” y a que “ha demostrado que en su vida pública valen más las apariencias que el servicio público”, aludiendo al polémico caso del parte que le pasaron en la Ruta 68. En la misma línea, se menciona que “ha estado metido en cuanto chanchullo existe y varias veces lo han desmentido públicamente”. Que “tiene una larga trayectoria en hechos extraños, un largo historial de mentiras” y que “es súper poco objetivo en sus declaraciones”.

Uno de los periodistas que lo mencionó en su trío de nombres menciona sobre Girardi que “está bien un político mentiroso, casi todos lo son: ahora, que te pillen en falta no una, sino varias veces, habla de alguien que superó el umbral de la mentirilla privada: eso es mentira compulsiva, casi ostentación”. También se recuerda el episodio “cuando filtró a El Mercurio sus exámenes, donde según parecía estaba grave y lo tenían que operar, justo cuando estaba en tela de juicio por un caso político. Eso lo retrata de cuerpo entero”.

Moreira le disputa a Girardi el tercer lugar del ranking y el razonamiento para ello va en la línea de que “da cuñas sin ningún contenido, lo que le importa es generar conmoción, pero cero profundidad en sus argumentos”, o que “aborda todos los temas sin manejar ni un centímetro de argumento” y que “su capacidad de análisis es bastante limitada, en parte debido a su exacerbado sectarismo”. También que “con tal de hablar y aparecer en la tele es capaz de decir cualquier cosa”.

También entraron al ranking

Aunque los mencionados son los políticos que destacaron y marcaron distancia de sus pares, no significa que el ranking llegara hasta ahí. Porque si bien no a todos les dio para sobresalir del resto, muchos más fueron mencionados. A continuación los nombres con tres preferencias y sus respectivos argumentos: Andrés Allamand (RN), sobre quien los periodistas que lo mencionaron señalan que “basta con leer la Travesía del Desierto. Acomoda los hechos a su interpretación, incluso para darse un rol más protagónico que el que en verdad le cupo”; “un tipo que arregla las cuestiones en su beneficio” y “no cumple su palabra”.

El actual ministro de Defensa Francisco Vidal (PPD), quien dejó una huella indeleble en la cartera de Gobierno, también se ganó tres puntos y sólo para partir con los argumentos de quienes lo tomaron como una opción al menos creíble de todos, está la postura de quien se pregunta “¿Qué vocero de Gobierno no es un mentiroso profesional? ¡Imaginen que no fuera así! Algunos deben aprenderlo, como en el caso de Ricardo Lagos Weber o Carolina Tohá, a otros, como a Vidal, les sale facilito”. Otro reportero asegura que el ex vocero “es el rey del doble discurso, dice una cosa en ON y otra en OFF”. Y, por último, “cuando no tiene argumentos, pero tiene que rebatir algo saca de inmediato a flote los temas de la dictadura”.

El actual piñerista Jorge Schaulsohn lidera a quienes cuentan con dos menciones. Sobre él se dice desde que “es un tipo especialmente camaleonesco” hasta que “es incoherente en sus decisiones políticas” y que al igual que Piñera “tiene un conflicto de intereses” para actuar en política. Con la misma puntuación le siguen Carlos Ominami, quien “mezcla sus intereses personales con los políticos” y “nunca pudo explicar bien lo sucedido en los casos PGE, es hábil en el engaño”; Antonio Leal, quien “habla sólo para estar” y “es aprovechador, no convence”. A los varones les sigue la primera fémina de la lista: la RN Lily Pérez, porque “juega con la noticia” y “opera mucho”. Y por último, el timonel de la UDI, Juan Antonio Coloma, quien también recibió dos puntos, porque “es el político más timorato de todo el abanico” y “ha tenido que salir a desdecirse muchas veces”.

Ya llegamos al final, donde están aquellos que sólo fueron mencionados una vez en esta lista abierta. Ellos, en orden de mención, son Jorge Tarud, Carolina Plaza, José Antonio Viera-Gallo, Mariana Aylwin, Nicolás Monckeberg, Jorge Pizarro, Alejandro Bahamondes, Fernando Flores, Carlos Maldonado, Juan Carlos Latorre, Camilo Escalona y Ricardo Lagos Escobar. Para no aburrir al lector y no ser reiterativos no detallamos los argumentos que acompañan a estos nombres. Usando una frase muy utilizada por estos días, para que usted se pueda imaginar las explicaciones de quienes mencionaron a éstos, los últimos del ranking, sólo podemos decir que es “mejor no hablar de ciertas cosas” / AZ


* Gentileza www.elmostrador.cl

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